Mostrando entradas con la etiqueta vivir. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta vivir. Mostrar todas las entradas

lunes, 25 de marzo de 2019

Seguridad / Inestabilidad


Creo que a veces la seguridad puede que sea una mentira, una trampa. Es comodidad, es atenerse al menor riesgo posible, te acostumbra al molde, a estar equilibrado lo mas posible, dentro del rango posible. Y la tranquilidad es serenidad, te crea un estado de calma. Es como si dibujásemos una línea, un renglón de cuaderno. Nada, sin latidos, vacío. Por eso, a veces, siento que la línea debe dibujarse con altibajos, con círculos, desordenado, y a veces hasta con nudos. Como la vida, que tiene ciclos, vaivenes, los cuales provocan emoción y así uno se da cuenta de que esta vivo.
El cuerpo tiende a reaccionar ante lo extraño, lo ajeno y aquello que no es propio nos proporciona miedo, nos da escalofríos, piel de gallina. ¿Por qué sentimos miedo? Pues porque el cuerpo siente el desequilibrio y genera estas reacciones, sea o no sea peligroso, es desconocido al cuerpo. Por ejemplo el amor, te da esa sensación de inseguridad, de desestabilidad pero nos encanta.
Entonces entiendo que la seguridad puede volverse incierta, trunca, aburrida, dejando que el cuerpo no sienta mas allá que lo que conoce para no desestabilizarse y así vivir en una sola sintonía.
También es cierto que uno busca aquello que no tiene, que le falta, es decir que si estoy intranquila busco generar esa seguridad que me apañe y, al contrario, si estoy en esa seguridad, pues buscaré la desestabilidad y eh aquí que al fin y al cabo todos estaremos viviendo estos dos estados, continuamente, buscando algo que no tenemos para que nos mueva, porque la vida es eso.
Todo este pensamiento en mí parte de un hecho concreto que me genera desequilibrio en una seguridad, en un vacio. Y ahí encuentro la crisis, esa que me mueve. Creo que renunciar a esa seguridad no es abandonar o desistir, es abrir nuevos caminos y oportunidades, crear incertidumbre sabiendo que lo que viene revolucionará las ideas, desestabilizará el cuerpo y el miedo hará lo propio. Es enfrentar esa crisis en mi, esa de la que habla Einstein, la que es necesaria para evolucionar, para crecer, para lograr la superacion personal de lucha contra el miedo, que me haga sacar a relucir la creatividad que tengo, mi ilusion e imaginación, mis conocimientos y que me haga aprender uevas cuestiones para así poder disfrutar de otra forma la vida.
¿Qué significa en mi la angustia, la ansiedad y el vértigo? ¿Qué es lo que me hace sentirme viva? Cuestiones que me inculcó Descartes con su duda métodica, el famoso “je pens, donc je suis”.
Vivir es eso, sentir. Sentir cada una de las emociones que tiene nuestro cuerpo, “buenas” y “malas”. Aprender y generar para cambiar.
Estoy condenada a ser libre” me dijo Sartre. Y por ello me sumerjo en mis sueños despiertos, en mis motivaciones y emprendo mi busqueda con mis miedos, dejando que los miedos ajenos no interrumpan este crecer.
Me responsabilizo de sentirme viva, de querer desestabilizarme para poder encontrar otra seguridad y que esta ya me resulte tan inestable que necesite otra estabilidad. Renuncio a lo seguro, aunque no sea fácil, aunque me cueste mucho. Y sé que voy a estar bien, porque me lo propongo, porque lo siento, porque todo vuelve a su estado de equidad, porque volveré a desestabilizar, por que siento y vivo.-

miércoles, 4 de marzo de 2015

Vivir

Era de esas noches en que estas convencida de vos misma. En que te rendís al placer y logras entender cada centímetro del tiempo recorrido. No hay cuestiones en la mente, no existe un “super yo” posesivo, ni moral, ni cerrojos. La sangre corre por las venas, los pies marchan, el sol ilumina.
Con una sonrisa y ojos despreocupados entras en el juego. Sacas convencida el ancho de basto para cantar truco, dispuesta a retrucar si te cantan a vos primero. Conoces tus cartas. Pero no sabes las del otro lado…o sí. Y es en ese juego de miradas, cómplices, donde todo sucede, donde por señas, te invitan a envidar, donde de a poco, jugando las cartas, conoces su movida y aprendes de ello. Tenes decidido tu juego y avanzas. El otro lado se conecta y muerde el anzuelo.
El beso fragante. Salivar. Una cara conocida, pero diferente a la vez. Igual pero distinto. Las imágenes vuelan, el cuerpo habla. Sensaciones, emociones, cuestiones. Me compenetro en esta instancia y me acerco un poco más. El dulce perfume mezclado con otro aliento. Una caricia experimental. Suenan las campanas. Mil preguntas que quizá no tienen respuestas, o quizás tenga más de una o ninguna. Preguntas vanas que no tienen sentido o están llenas de significado, de significancia. Preguntas que no son necesarias. ¿Preguntas?
Abro mis membranas para conocerme desde dentro. Permito verme reflejada en tus ojos. Veo un espejo cargado de historias. Doble sentido, doble mirada, derecho y revés.  Vivo el momento ya vivido. El carnero prende su alimento. El inconsciente dispara flashes emitiendo sonoridad silenciosa. Eso que suena pero que no tiene sonido. Ese es el punto. Llega otra vez, lo nuevo. Lo conocido y olvidado. Retenido. El sentimiento de la seguridad. Lo nuevo ya vivido, la diversidad de lo encontrado, la historia detrás de la historia, el cuadrado redondo. La vida de otro. La sensación de querer lo sentido, del saber profundo y decir sí. Esto es esto y aquello es aquello, me quedo con lo que quiero. Sé. Arde de pasión todo a mi alrededor. Arden mis entrañas de pensar en aquel momento que ahora estoy viviendo. Suena… ¿escuchas el silencio? impregna con imágenes la colina de tus encantos. Lo que hay del otro lado, lo que se ve, la emoción de sentir algo que no tiene sentimiento único, que conecta y sensibiliza.
Sentirme, descubrirme, ver…me. Conocer más de ese cuerpo volátil. Formas, gustos, olores. Caja de pandora.
Se sabe, y sabe rico. Se afirma lo sabido. Se conoce, se aprende. Se disfruta. Cuanta locura y cordura a la vez. Lucidez y demencia. Un todo compuesto, imposible de separar. Como el funcionamiento de un sistema. Se funde todo y funciona, se fusiona: La decisión y la incertidumbre, la costumbre, el orden, la libertad, la dependencia, la razón, la insensatez, la proactividad, la reactividad, la firmeza, la fragilidad y más. ¡Oh, cuanto más!
Dejo vibrar el cielo, y se abren las nubes para que aparezca una luna llena, redonda, con principio y fin infinito. Vuelvo a vos. Vuelvo a mí. Perdida entre estas moralejas, bajo el nirvana. Y me encuentro placida, recostada sobre mis emociones vividas. Mojada por el embriagante éxtasis. Crece el diablo sabio. Crece la sabiduría en el medio de mis viseras.
Somos uno, igual al otro. Somos dos, igual a vos. Somos tres y con vos diez. Se trata del otro, no de uno mismo. Se trata del otro. Percepciones revoloteando como el amor platónico. Que sentís vos acá, y que pensas vos sobre lo que percibo yo.  

Vivir.   

miércoles, 9 de octubre de 2013

Volar


Esta noche una mariposa se posó en mi hombro y me dijo:
"Yo viví. Sin alas viví, y el aroma de mi vida me llevó a crearlas. Y volé. Volé alto, tan alto como quise y hasta cansarme. Me hice. Dejé mi casa cómoda y volé. Allá arriba, sin piso y nada que me atajara. Viví y volé. Y fue maravilloso. Anduve buscando mi sentir. Andando lo fui encontrando. Si necesitaba descansar, me posaba en una ramita a contemplar el recorrido hecho y a descansar mis alas. Pero seguí. Y viví volando y conquistando mi vida, mi día.
Tus alas, cómo están? las armaste? las desplegaste, ya volaste?
si...volá...viví"
Y yo vuelo. Desplego las alas otra vez, para batir los nuevos aires a mi alrededor.
Etapa nueva. Nuevo ascenso.